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El Autismo es una condición de etiología desconocida, multicausal, que se define basándose en características conductuales y del desarrollo.
Lord y McGee, 2001
¿Trastorno o Condición?
La idea de condición fue aportada por el Psicólogo Simón Baron Cohen con el fin de diferenciarlo de una enfermedad o déficit y así evitar la estigmatización o carga negativa que a veces recae sobre las personas con TEA. Está enmarcado en un paradigma social de la medicina que, a diferencia del modelo médico hegemónico, pone en el centro a la persona y no al diagnóstico, con un estilo colaboracionista donde todos los profesionales que trabajan con la persona que tiene TEA están en un lugar de igualdad y donde la discapacidad es pensada desde la funcionalidad, la integración en la vida social y donde los tratamientos pasan a ser necesidades de apoyo. Entonces se reserva el termino trastorno para su uso diagnóstico entre profesionales entendiendo que cuando se habla de TEA se designa determinados criterios y pautas de conducta.
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¿Por qué se habla de espectro?
Porque los síntomas tienen un rango de severidad variable que puede ser diferente para cada uno de los dominios.
¿Cuáles son las causas del Autismo?
Es de etiología desconocida porque no se han encontrado hasta el momento biomarcadores específicos que expliquen la variabilidad que se encuentra en la clínica del TEA. Por eso puede ser difícil llegar al diagnóstico porque no existen pruebas médicas, como un análisis de sangre, para obtenerlo. Si bien no se conocen todas las causas, se sabe que, probablemente, existan muchas causas y muchos factores distintos que hagan que un niño tenga más probabilidades de tener un TEA, incluidos factores ambientales, biológicos y genéticos.
¿A quiénes afecta?
El TEA ocurren en todos los grupos raciales, étnicos y socioeconómicos, pero es 4.5 veces más frecuente en los niños que en las niñas.
¿Cuáles son los criterios diagnósticos?
Para llegar a un diagnóstico, los médicos observan el comportamiento y el desarrollo del niño. A veces pueden detectarse a los 18 meses de edad o incluso antes. A los 2 años de edad, el diagnóstico realizado por un profesional con experiencia puede considerarse muy confiable. Sin embargo, muchos niños no reciben un diagnóstico final hasta que son mucho más grandes. Este retraso significa que hay niños con TEA que podrían no tener la ayuda temprana que necesitan.
El diagnóstico del Trastorno del Espectro Autista está descripto dentro del capítulo de los Trastornos del Neurodesarrollo, que es un proceso determinado por la interacción entre factores genéticos y ambientales que determina la maduración del sistema nervioso central y que impacta en diferentes áreas del desarrollo.
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El DSM V reconoce dos grandes grupos de dificultades como criterios diagnósticos:
Un grupo relacionado con las dificultades en la comunicación y la interacción social como la falta de reciprocidad emocional, dificultad en las conductas comunicativas como la mirada, gestos, expresiones faciales y esto impacta en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones sociales.
El otro grupo de criterios está relacionado con patrones de conductas, intereses y actividades restrictivas y repetitivas como movimientos, utilización de objetos o habla estereotipados, inflexibilidad en las rutinas, focos de interés muy intensos y frecuentes e hiper o hipo reactividad a los estímulos sensoriales.
Además de estos dos grupos de síntomas se establecen tres niveles de gravedad con relación a las necesidades de apoyo que van a ser necesarias. Y señala que la evaluación diagnóstica debe tener en cuenta las siguientes especificaciones: nivel intelectual, nivel del lenguaje, si hay comorbilidad con alguna enfermedad médica o genética o a un factor ambiental significativo.
¿Tiene cura?
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Así como se considera al TEA como una condición por no tener biomarcadores específicos, al no considerarse una enfermedad tampoco se habla de cura. Sin embargo, las investigaciones muestran que los servicios de tratamiento de intervención temprana pueden mejorar el desarrollo de los niños.
Los tratamientos conductuales naturalistas (NDBI) son intervenciones validadas por investigaciones para niños con TEA, utilizan principios del análisis conductual aplicado (ABA), son implementadas en entornos naturales, involucra a padres y cuidadores y las estrategias de conducta están enfocadas en objetivos de aprendizajes basados en el desarrollo del niño y en promover destrezas sociales.
Si tenés dudas…
Si pensás que tu hijo puede tener TEA o te preocupa la forma en que juega, aprende, habla o actúa, comunicate con tu médico, comentale tus inquietudes y pedile que te refiera a un especialista que pueda evaluar a tu hijo en mayor profundidad. Los especialistas que pueden hacer una evaluación en mayor profundidad y llegar a un diagnóstico son los siguientes:
Pediatras del desarrollo
Neurólogos pediatras
Psicólogos especializados en desarrollo
Psiquiatras infantiles
Señales de Alerta
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