La mayoría de los niños y niñas alguna vez presentó dificultades en alguna tarea o en algún grupo de habilidades durante su aprendizaje escolar. Cuando a pesar de la ayuda docente, familiar y los esfuerzos propios de los niños las dificultades persisten podría ser signo de un trastorno del aprendizaje.
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Un trastorno del aprendizaje implica tener una dificultad en una o más áreas del aprendizaje, pero esto no significa que esté afectada su inteligencia general ni su motivación.
Algunos de los síntomas de los trastornos del aprendizaje son:
Dificultad para distinguir entre derecha e izquierda
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Invertir letras, palabras o números después de primer o segundo grado
Dificultad para reconocer patrones, clasificar objetos por tamaño o forma
Dificultad para entender y seguir instrucciones, o mantenerse organizado
Dificultad para recordar lo que se acaba de decir o lo que se acaba de leer
Falta de coordinación al moverse
Dificultad para realizar tareas manuales, como escribir, cortar o dibujar
Dificultad para entender el concepto del tiempo
Algunos ejemplos de trastorno del aprendizaje son:
Dislexia: dificultad con la lectura.
Discalculia: dificultad con las matemáticas.
Disgrafia: dificultad con la escritura.
Muchas veces los trastornos de aprendizaje vienen acompañados de baja autoestima, ansiedad o problemas de conducta. No se trata de una comorbilidad, si no como consecuencia frente a la frustración de no lograr buenos resultados académicos a pesar de los esfuerzos. Esta combinación de dificultades construye un escenario particularmente difícil para que un niño logre tener éxito en la escuela. Por eso una detección temprana y un tratamiento oportuno son tan importantes.
Tratamiento de los trastornos del aprendizaje
Los niños con trastornos del aprendizaje a menudo necesitan ayuda e instrucción adicional especializada. Tener un trastorno del aprendizaje puede hacer que el niño cumpla los requisitos para recibir servicios educativos especiales en la escuela. Habitualmente, las escuelas realizan sus propios exámenes de detección de trastornos del aprendizaje para ver si el niño necesita intervención. Es necesario que un profesional de la salud realice una evaluación si existen otras preocupaciones sobre el comportamiento o las emociones del niño. Los padres, proveedores de atención médica y la escuela pueden trabajar en conjunto para encontrar la ayuda profesional y el tratamiento correctos.
Para las familias
Las familias tienen que saber que los niños y niñas con dificultades específicas del aprendizaje suelen tener problemas durante la escolarización. Para garantizar el derecho a la educación de las personas con DEA existe la Ley 27.306 que establece:
El tratamiento integral y multidisciplinaria del tema.
La formación de los profesionales para el diagnóstico y tratamiento de las DEA.
La difusión del tema.
Para los profesionales
Los profesionales que dan tratamiento a niños y niñas con DEA pueden colaborar con las escuelas y las familias para ayudarlo a:
Identificar las necesidades escolares y acordarlas con la familia y la escuela (escolaridad común o especial, jornada simple o completa, solo o con integración)
Tener una comunicación fluida entre los profesionales del equipo tratante, la familia y la escuela para que cada uno tome sus decisiones y para coordinar las acciones.
Realizar psicoeducación con padres, docentes y el niño/a.
Realizar la estimulación cognitiva y dar estrategias para beneficiar el proceso de aprendizaje.
Dar apoyo psicológico y emocional.
Alentar el proceso, elogiar los logros y darle apoyos para continuar frente a la frustración.
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